3/ Síntesis, énfasis, repetición

Tour de France Soundtracks, según se llamó al tiempo de su lanzamiento, tuvo la particularidad de ser el primer disco después de la formación canónica, la que, en palabras de Coco Basile, sale de memoria: Ralf Hütter, Florian Schneider, Karl Bartos y Wolfgang Flür. ¿Se los echa en falta a Bartos y Flür? Claro que sí, no en vano han sido compañeros de ruta (valga la expresión en exceso ciclista) por quince años, pero hay quien dice que la pérdida se nota en ala composición y yo no estoy de acuerdo. Se trata, creo yo, del paso del tiempo.
En 2003 había pasado mucho techno bajo el puente y los padres fundadores y/o pioneros acusaron el golpe que les asestó la crítica después de Electric Cafe, un disco que sonaba viejo incluso a la fecha de su publicación, escaso de vuelo, casi de compromiso para con la fanaticada que siempre demanda cosas nuevas.
Y se salieron con la suya. Al decir de Hütter, un hombre en bicicleta, al límite de sus fuerzas, da paso a una forma supra-humana, el hombre máquina, concepto que posiblemente le habría interesado al Cronenberg que más nos gusta.
La caja negra de Kraftwerk estuvo trabajando 17 años entre uno y otro álbumes. Lo que pasa puertas adentro de los estudios Kling Klang es un misterio para todos, incluidos sus seguidores más acérrimos. ¿Cómo se toca eso que tocan? ¿Cómo se llega hace sonido tan transparente, que en Tour de France se nos antoja más liviano que el aire? No lo sabemos. A diferencia de lo que ocurre con la gran mayoría de los músicos, acá no sabemos qué instrumentos fetichizar, sólo nos cabe imaginar teclados enchufados a computadoras y consolas, un laboratorio sónico donde cuatro científicos locos, Hütter y Schneider más Hilper y Schmitz se trasvasan en uno solo, un doctor Jeckill que, en trance, muda en un tipo más racional aún, un robot.
¿Es el Kraftwerk de la leyenda? Sí, minimalismo y liberación, patrones que se repiten con leves modificaciones entre pasada y pasada, letras que sólo pueden ser concebidas para ser dichas por un robot, síntesis, énfasis, repetición. ¿Hay un nuevo Kraftwerk? Sí, todo suena reposado, como cabría esperar de un artista maduro, que apela cada vez menos a los ornamentos y expone una materia despojada, llena de una pureza que sólo demuestra, a contrario sensu, cuánto se ha trabajado sobre ella.

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1 comentario en “3/ Síntesis, énfasis, repetición”

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