Your’re over the hill right now

Gustar, ser gustado, quién sabe, ¿dónde termina lo uno y comienza lo otro?. En todo caso, ¿qué importancia tiene? Se me antoja que a este nivel ocurre lo que en una conversación cuando es grata, de provecho: llega un punto en que el intercambio entra en un letargo, se adormila, se acurruca, se entrecierran los ojos para ver mejor. Digestión. ¿Qué fue eso que acabamos de escuchar? Se recapitula, volvemos a reunir las piezas que malamente se alinearon a capricho del torbellino. Somos gatos en el ejercicio de contemplar nuestro nombre infinito. Vemos con añoranza el planeta que supo ser nuestro y ya no lo es. El interlocutor no existe sino idealizado en esa otra dimensión en la que todo es plástico, modular, sumisamente perfecto. Entonces: ¿no va de suyo que no tuve modo de enterarme? Silencio, estoy absorto, en plan de gustar, la factoría trabaja al tope de sus capacidades, de día y de noche, y la aventura se espeja: me gusto en plan de gustar, no puedo dejar de hacerlo. Te creé, pieza perfecta que completa mi engranaje. Cada poro de tu piel tiene la profundidad justa de la maqueta que trabajé en sueños y el timbre de vos y la elegancia y el contoneo con el que vas a la cocina a prepararme un té. ¿Quién sos? ¿Por qué no me dejás dormir en paz?

Anuncios

1 comentario en “Your’re over the hill right now”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s