I’ve seen every movie you’ve been

Ahora que todo ha pasado, el pop, Michael Jackson, el breakdance, vengo a enterarme de un truco de Jacko. El tipo, durante los shows, tenía el raro don de inclinarse hacia adelante sin quitar los pies del piso describiendo un ángulo de ¿cuánto? ¿sesenta, setenta grados? Ahora, que es la hora del desengaño, sé que el truco era un calzado especial, con una hendija que calzaba justo en un tornillo del piso del escenario. Sí, Jacko, al fin y al cabo un vendedor de espejitos de colores, era un ilusionista. Pero el escribir no funciona de ese modo. O sí pero de manera inversa: eso que parece sangre, es sangre. Se encara una obra como quien busca un cambio de piel. Vamos a la cornisa para sentir el vacío. Sin ese malabrigo no hay chances de verdad. Y sin verdad todo el artificio se desmorona. La verdad es palpable, no importa que se esté hablando de una civilización alienígena que para sus tareas de exploración en la tierra tramó un plan genial: tomar el cuerpo de los gatos. Los más han preferido asumir su papel de gatos. Se siente bien. En las invasiones corre sangre, hay aullidos, tempestades, cosas que no hubo modo de prever: no sabés las ganas que tenía de gustarte, dijo alguna vez aprovechando uno de los huecos que para respirar va dejando él (intenso, compulsivo, batería antiaérea respondiendo a la invasión). No, no supe nunca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s