Alumbramiento

Es sábado y noche y yo extraño los libros que un cierto y definitivo divorcio dejó a buen trecho de este cuarto que miden mis pasos. Es sábado y noche y extraño que me dé por hurgar en las hojas amarillas del año que se fue hasta dar con el nombre que sus padres le dieron y el número que me dio como quien pone en ese pilote adicional la esperanza de que esta vez las cartas digan sí. ¿Los juntás? pregunto, inseguro, midiendo el miedo a reincidir en los errores que han dejado siete de mis más queridos libros en la otra punta de la ciudad. ¿O los doy por perdidos? no me reconozco en el ataque, en el gesto cobarde de llevarla contra el rincón. Podés pasar cuando quieras, responde, pero cuando responde ya no es sábado ni noche y yo no extraño mis libros sino que he redescubierto los oscuros motivos por los que jamás volveré a esa casa. Ni por esto ni por ninguna otra cosa.

Anuncios

1 comentario en “Alumbramiento”

  1. Son como los potenters que dejamos ir porque algo ha pasado. El bólido tiempo, las cosas bellas que se trastocan. En donde hubo ese amorous como el que Johhny tocaba en El perseguidor, hay ahora ¿qué?. El absurdo, los bares, los discos, las películas, la ciudad, nosotros. Y los libros.

    Algo que no es nostalgia. Y sé que luego hallaré un post tuyo sobre un suceso con jazz, quizás, con sangre también y con un rayo irónico.

    Velvets, Fander.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s