Y pensar que el amor

Y pensar que el amor puede ser la mano que desgarra una sábana por pura ira a la que le da por estallar en la punta de unos dedos acostumbrados a rozar las mejores artes, a esculpir devotamente las telarañas que ciñen al resto del cuerpo con otro mundo, el mundo de lo real, el mundo en el que el sueño ha hecho su irrupción violenta sobre la mesa y ha vaciado el mantel de las cosas inútiles que supieron poblar una mesa y ahí los cuerpos a amarse movidos como una fuerza bruta, el uno remolcando al otro para arrancarlo de las llamas de un infierno lleno de gritos, el otro multiplicado en los dientes que se clavan en el labio inferior, cortajeando la piel como antes lo ha hecho la fiebre, la herida y como un gigante delante de un cortejo fúnebre la verdad que se impone y el poder se vuelve una hojita trémula, un perro con el rabo entre las patas sintiendo de antemano en su lomo la daga del verdugo que lo ejecuta, que después lo envuelve con una sábana rota, la que antes supo albergar la ira y ahora es un trapo sin color, una bandera, un alarido callado, la revolución como nuestros muertos han querido, el renacer de la tierra baldía, la mano que la inventa y el labio que muerde al diente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s